martes, 6 de febrero de 2007

PRESENTACIÓN

Hasta el momento en que aprendamos a hacer nuestra página web, nos vamos a expresar a través de nuestro blog.

Es inquietante, desde nuestro punto de vista, que las instituciones públicas (sean cuales sean) centren su atención en la intervención creciente para la solución de cualquier problema.

Vea usted cualquier problema o conflicto hoy en algún medio de comunicación y mañana tendrá a los políticos de turno legislando lo que ellos (que están bendecidos por el bien) creen que es la solución. Y, en la mayoría de los casos, le afectará a usted (persona normal y trabajadora) negativamente. Probablemente usted ha sido protagonista de una situación igual o parecida a la que originó el conflicto, pero, mi querido amigo, usted es una persona respetuosa y no ve el mal o ve el peligro donde pudiera haberlo. Pero alguien sí lo vio y lo ejecutó o simplemente alguien se equivoco o se produjo un accidente... Usted comienza a tener problemas.

En la mayoría de las ocasiones no nos damos cuenta hasta qué punto nos influyen el exceso de regulación. Tal vez incluso piense que la mano pública está garantizando sus derechos... Pero lo cierto es que esa mano sagrada ha encarecido un servicio o le prohibe algo o complica su iniciativa propia con burocracia y, al final, o mejor dicho, desde el principio, le han subido los impuestos directa o indirectamente. Pero además, usted se verá más afectado si quiere ver que en realidad los problemas primeros (desencadenantes) subsisten en muchos casos.

Usted está ya pagando un precio por lo que a usted no le tocaba, pero además ya sabe de sobra que los auténticos malos de la convivencia entran y salen del cuartelillo a su antojo. Otra legislación pensó que los malos podían ser buenos y que, por tanto, no hay que ser duros con ellos... pero usted. Usted vuelva a su trabajo. Siga pagando impuestos y, cuídese mucho de cometer algún error, porque para usted la multa sí es ejemplar.

La vida en sociedad nos obliga e impone un determinado cumplimiento de las normas que se entienden como imprescindibles para el propio funcionamiento de una nación, pero, partiendo de esa base, se nos obliga en demasía, se nos imponen servicios que se han maquillado con el nombre de "derechos"; se nos complica y se nos hace padecer la burocracia; se coartan libertades que ya incluso hemos asumido... ese es el caballo de batalla de los liberales hoy.

iremos debatiendo sobre asuntos particulares que clarifican todo lo anterior. Permanezcan atentos.

1 comentario:

PeónNegro dijo...

Muy buenas noches, amigos.
Tremenda alegría encontrar un foro liberal canarión.
Enhorabuena por la idea.
Son tantas las ganas que llevo acumuladas de encontrar un medio como éste, que me disculparán, por una sóla vez, el ladrillo que pretendo colocarles con pretensiones de artículo de opinión.
Allá vamos.
Aaaah,,,, por si se hace demasiado duro acabarlo hasta el final, vaya mi abrazo por delante.

La hora de los ciudadanos


En este río hay gente como tú
que sufre en silencio con el alma encogida
y el corazón en rescoldos de tanto dolor.
Duele la mentira. Duele la traición.


El tiempo de las ideologías pasó. A muchos, izquierda y derecha hoy nos resultan conceptos vacíos propios de cincuenta años atrás. Progresía y conservadurismo han quedado reducidos a términos manidos para uso en discursos narcotizantes. Todo esto cumplió su función: instalarnos en sistemas democráticos participativos a los que no debe renunciar cualquier individuo adulto y con acceso a auténtica información veraz.

Nos corresponde vivir erguidos, dignificados por la certeza de encontrarnos sometidos únicamente al imperio de la Ley que imposibilita cualquier arbitrariedad de los poderes públicos, y relacionarnos personal y económicamente en una atmósfera de seguridad, libertad y justicia.

Sin embargo, hoy, nuestra realidad es bien distinta y continuamente nos asaltan evidencias de que el sistema ha enfermado y sufre graves dolencias. La partitocracia en que ha devenido no nos ha llevado a muy buen lugar. Reducidísimos cenáculos, la cúpula dirigente de cada partido, decide por nosotros quiénes compondrán sus listas de candidatos atendiendo exclusivamente al mérito de la fidelidad y vasallaje que hayan probado para con ellos. Añadamos que de ellos y las componendas que puedan alcanzar entre sí algunos de estos cenáculos dependerá la designación del Gobierno y la función de controlarle (o no), el nombramiento de miembros de las más altas instituciones judiciales, de la Fiscalía Gral. del Estado y cúpulas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como el reparto de prebendas con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.

A este escenario sumémosle el convencimiento de que sólo se rendirá cuentas ante quien te ha designado, bien para integrar una candidatura electoral, bien para desempeñar un cargo público, pero en ningún caso ante los ciudadanos que obedientemente se limitarán a escoger entre varias papeletas, y ¿qué nos encontramos?. ¿Ante un cheque en blanco electoral?. ¿Dista mucho lo descrito de una dictadura cuatrianual?. ¿Nos corresponde revivir la época de los Cósules Romanos?. ¿Dos mil cien años transcurridos y vuelta a empezar?.

Es la hora de los ciudadanos; de ejercer nuestra responsabilidad y exigir responsabilidades.

Sólo mediante un sistema que instituya la sistemática rendición de cuentas de todo cargo electo directamente ante su electorado podremos aspirar a alcanzar la auténtica democracia que nos corresponde. Cuando todo un municipio, o todo un distrito pueda participar en la designación del candidato de cada opción política, y, entre las 3 ó 15 opciones que concurran, vuelva a ser el municipio o el distrito al completo quien elija al representante del mismo, y éste venga obligado a rendir cuentas periódica y frecuentemente de su actuación ante su electorado, se habrá empezado a tratarnos como adultos no incapacitados.

Resulta difícil imaginar que entonces nos encontráramos con porcentajes de participación electoral inferiores al 60% como en las recientes elecciones autonómicas catalanas. Extrañaría llegar a casos en que, como recientemente ha sucedido en Telde y antes en Marbella, el Consistorio, casi en Pleno, se reúna en Comisaría por causas ajenas a su voluntad. No imagino que una Cámara de Representación designada por este o similar sistema, ya sea el Congreso de los Diputados o el Parlamento Autonómico, pueda manifestar, anchamente, que se niega a investigar los hechos que constituyen el mayor drama por el que su población ha pasado y que mayoritariamente expresa sentir que no se encuentra suficientemente aclarado, o incluso afirma en un 60% que ha sido objeto de múltiples manipulaciones y obvias falsedades u ocultamientos.

Dos son las principales funciones encomendadas a nuestro Congreso de los Diputados: legislar y ejercer el control a la acción de gobierno, pero lejos de desempeñarlas contemplamos cómo se censura, persigue e incluso se excluye a quien osa trasladar al emisciclo los discrepantes afanes investigadores de un amplio sector de la sociedad. ¿Cómo extrañarnos del surgimiento de plataformas como Ciutadans o Peones Negros?.

¿No entra en lo políticamente correcto salir al espacio público para exigir el respeto al Derecho y la aplicación de las leyes?. Los ciudadanos libres existimos. Libres de obediencias de partido. Ajenos a intereses económicos de grandes corporaciones. Nuestra única hipoteca tiene vencimientos mensuales y, afortunada y esforzadamente, es nuestro único cobijo. La soberanía es nuestra. Asumamos nuestra responsabilidad. La iniciativa es nuestra. Recuperémosla.

La sociedad civil tiene valor, ideas y cada vez es mayor la marea por la dignidad.


Lo dicho; Enhorabuena si habeis aguantado el tostón, y un abrazo muy afectuoso.